Un balasto – también llamado driver o transformador – es un componente que asegura que una lámpara reciba la cantidad correcta de corriente.
Regula y estabiliza la potencia para que la lámpara funcione de forma segura y adecuada.
¿Por qué es necesario un balasto?
Algunas lámparas no pueden conectarse directamente a la tensión de red (220–240V). Sin un balasto, podrían:
- Recibir demasiada corriente
- Sobrecalentarse
- Dañarse rápidamente o quemarse
El balasto evita esto limitando y regulando la corriente.
¿Cuándo necesitas un balasto?
- Lámparas TL y fluorescentes: siempre necesario
- Iluminación LED: a menudo integrado o externo como driver
- Halógeno (baja tensión): utiliza un transformador
¿Y qué pasa con las lámparas LED?
Muchas lámparas LED modernas funcionan directamente a 220–240V y tienen un driver incorporado. En ese caso, no necesitas un balasto externo.
En algunas soluciones LED (como paneles o tiras LED) sí se utiliza un driver separado.
Resumen
Un balasto asegura que una lámpara funcione de manera segura y eficiente al suministrar la corriente correcta. Si necesitas uno depende del tipo de lámpara y de la aplicación.