Puede suceder que tus luces sigan emitiendo un poco de luz después de apagarlas. Esto suele ser causado por corriente de fuga o tensión residual, que continúa fluyendo hacia la lámpara a través del cableado o del regulador de intensidad.
Posibles causas:
Conexión incorrecta de la lámpara o del regulador de intensidad.
Corriente de fuga o tensión residual en el circuito eléctrico.
Debido a esta pequeña corriente, la lámpara recibe una cantidad mínima de tensión, lo que a veces hace que permanezca una luz débil o parpadeante visible. Esto es especialmente notable en lámparas LED, ya que son muy sensibles a bajas tensiones.
Consejo: Verifica que la lámpara y el regulador de intensidad estén correctamente conectados y que no haya corriente de fuga. En algunos casos, instalar un condensador o resistencia puede ayudar a reducir este fenómeno.